lunes, 13 de abril de 2015

Snowboard sobre caspa: McCartney, en general

Dedicar años a destruirte a ti mismo y a tu legado es todo un proyecto de vida. A eso, más o menos, es a lo que ha dedicado toda su vida profesional Paul McCartney desde que se separarán los Beatles. Lennon no tuvo la oportunidad de hacerlo, muy probablemente hubiera tenido un muy mal envejecer también, aunque en otro sentido. Ringo Starr es Ringo Starr, en sí mismo rezuma caspa por doquier, pero bien llevado, siendo consciente de sí mismo y disfrutándolo. George Harrison siempre mantuvo la dignidad, nada que decir de él en este post... Pero McCartney, ay el pobre Paul, esa vieja señora inglesa...

Hoy deslizamos la tabla por una pista complicada; para muchos un referente, para otros una mala imitación de una sombra difusa de aquello en que pudo quedarse y dejó de ser por no saber retirarse a tiempo, esa caricatura con la que todos quieren hacerse una foto aunque ninguno sabe muy bien porqué... Nos movemos en caspa polvo/dura, una de las caspas más comunes en cualquier radio-fórmula de andar por casa. Se trata de una base compacta de caspa sobre la que hay una capa más delgada de caspa polvo. Puede que el fondo, la base sobre la que están las pistas, no sea para nada realmente casposa, pero lo que queda en la superficie, sobre lo que nos desplazamos, es caspa pura y dura.

¿Quieres caspa? ¡Pues tomas dos tazas!
Y recuerda, no debes quejarte de la caspa en el tejado de tu vecino cuando también cubre el umbral de tu casa,
por JUANITO MÜHLEGG.

No hay comentarios:

Publicar un comentario